na de las artistas alemanas más importantes del s.XX-XXI en el campo de la fotografía. Se formó con Bernd y Hilla Becher como profesores.Se dedica a este género desde 1979 y a partir de 1990 lo contempla con sus "Jardines zoológicos".Candida se especializa en fotografías de gran formato de interiores, espacios vacíos y sociales que ella captura en lo que denomina la "psicología de la arquitectura social". Con un uso del color muy propio, ella refleja una presencia, de solemnidad, de atemporalidad, que va más allá de la importancia funcional de las habitaciones.Es una de las más destacadas fotógrafas de las últimas décadas y autora de un complejo enfoque. Sus enormes salas, bibliotecas y archivos vacíos despiertan pr
eguntas sobre la huella humana, la historia y el poder a través de la arquitectura.Sus fotografías de bibliotecas, museos, iglesias, archivos, palacios o bancos, son realizadas cuando ha cesado toda actividad y se encuentran vacíos. Su método de trabajo, que ofrece una enorme continuidad a lo largo del tiempo, es de un gran rigor formal, tanto en la composición como en el tratamiento de la luz. La aparente austeridad de sus imágenes encierra una compleja lectura de la arquitectura en relación con sus usos y funciones actuales, así como una reflexión sobre la historia de la cultura a la que están estrechamente ligados los espacios que fotografía, realizadas en diversos lugares de Europa y el continente americano.
Exposicion individual de Candida Höfer, una de las más destacadas repr
esentantes de la Escuela de Düsseldorf, que ofrece una selección de sus trabajos de los últimos cuarenta años en un montaje realizado en colaboración con el prestigioso estudio de arquitectura Kuehn Malvezzi.Candida Höfer ha sabido buscar las cualidades intangibles de lo arquitectónico en cada registro, como tradicionalmente ha buscado el pintor de retratos, procurando penetrar en el interior de la arquitectura. Lo logra con un enfoque sencillo, frío, evitando lo extremo, y con una naturalidad en el color y en la luz que parece no mostrarnos casi nada aún mostrando casi todo. Siempre a partir de una tensión que esquiva lo dramático para mostrarse serena, como quien vacía lo congestionado para tornarnos cómplices de la imagen. La quietud, el silencio y, sobre todo la distancia, invitan a que la mirada transite por el lugar.
El verdadero logro de Candida Höfer es conseguir llamar la atención con
algo tan poco llamativo. Tal vez todo esto sucede porque hay algo de profanación que hace que nos sintamos partícipes de ese quebranto de la intimidad.En sus muestras conseguimos ver cómo, ya sean fotografías de interiores, de exteriores o de personas, siempre ha existido en su mirada una tendencia a la introversión y a la elipsis, como si buscara arrancar el tiempo de los espacios. Y es verdad que ahí descubrimos cómo cada espacio tiene su propia historia y se inscribe en un contexto temporal y cultural. De ahí que el exacto silencio de cada imagen nos permita desplegar el tiempo preciso para aprehenderla, dejando que ésta nos seduzca en su profundidad y nos indique el tiempo y el lugar de ese acto, como enfatiza cuando fotografía distintas obras de On Kawara en colecciones privadas, atrapando el tiemp
o. "Para mí la arquitectura -aunque quizá sea una definición limitada la que yo uso aquí- hace referencia a la construcción de espacios, pero un espacio es un espacio sólo gracias a las distintas formas de luz que lo atraviesan; en arquitectura, creo que tienes o que deberías planificar la luz. Pero al final un espacio no es más que una determinada luz en un momento preciso."

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